Historia del Judo Club Maravillas

 
Es con la iniciativa y colaboración activa del Hermano Pablo que en el año 1967 se creo la sección de Judo en el seno del Colegio "Maravillas".
En este curso escolar (1968/68) 80 alumnos iniciaron la singladura de lo que iba a ser un éxito de año en año. puesto que el año siguiente fueron 153 alumnos, para pasar a 300 en el curso 1969/70, y lograr la cota mas alta en el curso 1972/73 el numero 352.
En 1970 La Federación Nacional de Judo, otorga al Judo Club "Maravillas" una placa reconociendo mejor centro de enseñanza en España en la practica de Judo, en 1972 por segunda vez la Federación Española vuelve a conceder el mismo premio.
Durante muchos años el equipo nacional de Judo, se entrenaba en el Colegio Maravillas, competición de selección y cursos para la formación de Arbitros Nacionales.
Entre los triunfos alcanzados, campeonatos escolares y federativos, Carlos González logro el titulo de Campeón de España junior en 1968.
En resumen mas de 9.000 alumnos durante estos 30 años fueron iniciados al Judo, y numerosos fueron los que alcanzaron el Cinturón Negro.
Pero, mas que resultados deportivos, mas s menos efímeros, la filosofía, el ideario que ha deseado imprimir a todas estas generaciones que han ido pasando, ha sido la formación moral y espiritual, faceta que entre otras ofrece el Judo.
La competición "siendo un mal necesario", decía Jigoro Kano el fundador del Judo, no podemos apartarla completamente, sino dosificarla, pues ofrece ciertos aspectos interesantes para la formación del niño, entre otras la de enfrentarse a problemas que tendrá que solucionar, tomando la decisión el solo, sin nadie para ayudarle.
Pero al final, la mejor demostración que no es mas que un periodo transitorio, muchos de estos niños iniciados en la primera etapa, reanudan la practica del Judo al entrar en la Universidad.
 
 
 

EL JUDO Y EL NIÑO

El Judo es, en esencia, un método perfecto de educación para el niño, tanto en el plano físico, como en el moral. Todo el contenido de sus principio básicos se adapta a un sistema de educación psíquico/físico ideal.
Su importancia es considerable para el equilibrio de la existencia del niño, puesto que se convierte en cierta forma en argumento eficaz de la actividad un poco artificial a la que le obliga la sociedad.
En efecto, concediendo primordialidad al programa de sus estudios escolares, se olvida que el niño es un centro de fenómenos, de procesos psicológicos extraordinarios y no respetar las leyes básicas de la vida, es ayudar a desequilibrar al joven ser en su ambiente.
Si el Judo no obtiene siempre, en los adultos, los resultados que se esperan en el plano evolutivo, es a causa de su mala interpretación, por un lado, y por otro, que las costumbres adquiridas y las tendencias se encuentran fuertemente enraizadas ya.Es en extremo difícil volver atrás, destruido todo para volver a empezar con unos principios nuevos.
En los niños, por el contrario, actuamos con elementos nuevos, entusiastas. El niño se impregna de principio y de ideas fuertes, de una vez y para siempre.
Todos los profesores de Educación Física, de Cultura Física, de Gimnasia correctiva, etc., les hablaran de la dificultad casi imposible de vencer, al hacer trabajar a un grupo de niños. Esto es debido, a que el niño que se rige por fenómenos que le son característicos a que es un jugador permanente, un inadaptado al esfuerzo continuado.La misma potencia de su vitalidad le hace un disperso constante.
No pudiendo comprender la razón futura de los movimientos o de los gestos correctos, juega con ellos y los falsea constantemente por falta de atención y de adaptación al menor esfuerzo.El educador no debe, no tiene que tratar de impedir estos hechos. Son absolutos e innatos.
Las lecciones de Judo bien organizadas, evitan todas esas dificultades, mejor aún, aprovechan las tendencias de cada uno, para hacerle cultivar su cuerpo. Dicho de otra forma, el Judo se convierte en las manos de un pedagogo avisado, en una cultura física consentida y apreciada por el niño. Crea en el un espíritu de meta, de fin.